8 de Marzo de 2017 Avanzar en la igualdad

Guía de la Buena esposa 1953
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8 de Marzo, Movilización en Sevilla

El próximo día 8 de Marzo día internacional de la mujer trabajadora, convocada por la UP de CCOO de Sevilla, está prevista una concentración a las 12:00 horas en la Plaza del Duque, para reivindicar la igualdad, los salarios y el empleo.

El Sindicato de CCOO de Industria de Sevilla, hace un llamamiento a la participación de sus delegados y delegadas para manifestar su apoyo a las reivindicaciones de igualdad y contra la violencia machista en este día internacional de la mujer trabajadora, con la mirada puesta en las propuestas que el sindicato ha hecho al gobierno de España para avanzar en la igualdad.

Las reivindicaciones del siglo XXI

Muchos son los logros conseguidos por la mujer en los últimos años, pero aún queda bastante para llegar a la igualdad real, no solo a la escrita en las leyes vigentes sino la que día a día se vive en los empleos, con la brecha salarial vigente.

La violencia de género, que debe considerarse una cuestión de estado, desde CCOO hemos elaborado unas propuestas para combatir la violencia de genero  ya que es un problema social, de graves consecuencias para el conjunto de la sociedad con efectos perversos para las mujeres afectadas, que ven gravemente perjudicada su salud integral y su desarrollo personal, profesional, económico y laboral.

Es necesario también impulsar medidas para el empoderamiento de las mujeres, haciendo efectiva la Ley de Igualdad, la creación de infraestructuras públicas (escuelas infantiles de 0 a 3 años, fondos para la  Ley de Dependencia etc.).

8 de Marzo, El largo camino a la igualdad entre hombres y mujeres

 “¡Vivan las obreras del textil! ¡Viva la lucha de todas las sindicalistas del mundo!  Con estas dos frases, termina el artículo de Quim González Muntadas publicado en nuevatribuna.es en él, hace referencia a las luchas de las obreras del Textil acaecidas en Nueva York en el año 1857, a las marchas de 1908 que aglutinaron a más de 15000 personas un 8 de marzo, a las 140 trabajadoras asesinadas en 1911 en el incendio de sus talleres, a las miles de mujeres de Induyco, en sus huelgas en el inicio de la transición, la compañera Toñi Jiménez

Antonia Jimenez en una Asamblea

participo en ellas, con solo 14 años, según le gustaba relatar «cuanto teníamos el tiempo del bocadillo y una vez lo habíamos terminado, nos gustaba jugar a la comba, saltar y jugar era nuestra prioridad», este artículo es uno más de los que relatan las incontables luchas de las mujeres en su reivindicación de igualdad de derechos.

Desde el inicio de estas luchas y reivindicaciones de la mujer dentro de los últimos 150 años a nivel mundial, han sucedidos muchos periodos y muy distintos, y a lo largo de ellos se han producido incontables avances en el camino a la igualdad.

Situación de la mujer en los últimos 80 años

En concreto en España en los últimos 80 años se han superado con creces situaciones que hoy día serian tachan de intolerables por la inmensa mayoría de la sociedad, baste recordar algunos ejemplos recogidos en el artículo Mujer y Dictadura Franquista de Manuel Ortiz Heras (Universidad de Castilla-La Mancha), publicado en 2006 y donde analiza el estatus social, político y económico de la mujer durante la dictadura de Franco. Las leyes impuestas por la dictadura, con el amparo moral de la Iglesia española, provocaron un fuerte retroceso en los derechos de las mujeres.” Baste solo con reescribir algunos de sus párrafos para que nos hagamos una idea fehaciente de dónde venimos en las conquistas de los derechos a la igualdad, así pues el Fuero del Trabajo de 1938 establecía la siguiente norma“El Estado prohibirá el trabajo nocturno de las mujeres, regulará el trabajo a domicilio y libertará a la mujer casada del taller y de la fábrica”

Guía de la Buena esposa 1953

algo que estaba dentro de la mentalidad del régimen, para  Pilar Primo de Rivera (autora de la Guía de la Buena esposa): “Las mujeres nunca descubren nada; les falta,  desde luego,  el talento creador,  reservado por dios para inteligencias varoniles; nosotras no podemos hacer más que interpretar mejor o peor lo  que los hombre nos dan hecho” .

Esta mentalidad aún no está erradicada, ya que tan solo hace unos días un eurodiputado polaco dijo en plena sesión parlamentaria “Las mujeres deben ganar menos porque son más débiles y menos inteligentes” esta machista e infame intervención en la Eurocámara por parte de este señor el cual no merece ningún respeto viene para argumentar la necesidad de la brecha salarial entre ambos sexos, al considerar a las mujeres como débiles y menos inteligentes tratando de justificar la desigualdad, algo que tampoco es nuevo y que ha sido norma en España durante muchos años tal como establecían las ordenanzas laborales españolas en el siglo pasado. “Por ejemplo, unas ordenanzas laborales del sector textil establecían, en 1970, que en el caso de que las mujeres realizaran “funciones propias del varón”, recibirían un sueldo del setenta por ciento.

La tutela ejercida durante el franquismo sobre los derechos de las mujeres no fue suprimida ni cuando en aras a mejorar relaciones con Europa y buscando reconocimiento internacional y apoyo político para el régimen, este realizo unas reformas a principios de los años sesenta, y aunque mejoraban la situación anterior de las mujeres no permitían ni tan siquiera abrir una cuenta bancaria o elegir una profesión sin el consentimiento del padre (solteras) o del marido (casadas).

Cuando,  a finales de los años cincuenta,  comenzó un proceso  de apertura  de España hacia el exterior  y una política de industrialización modernizadora  del país,  también se introdujeron algunas modificaciones en una legislación a todas luces arcaica.  Así es como en 1958 y en 1961, por ejemplo, se publicaron sendas leyes que, en el plano  de la vida civil y laboral, introducían algunas reformas tímidas, asentadas en una premisa que, entonces,  era absolutamente novedosa: la no discriminación  por  razones de sexo  respecto  a la capacidad jurídica de las mujeres, es decir,  respecto a sus derechos y  obligaciones. Pero se aclaraba que este principio de no discriminación hacía referencia a las mujeres ¡solteras! Porque las menores de edad (entonces hasta los veintiún años,  aunque las hijas no podían abandonar el hogar paterno hasta los veintitrés años, “salvo  para tomar estado”) estaban bajo la tutela de los padres y las casadas bajo la tutela de sus maridos. ¿En qué se traducía esta tutela? Por ejemplo, en que las mujeres no podían elegir  por  sí mismas una profesión y ejercerla,  realizar  ninguna operación de compraventa,  firmar un contrato de trabajo o la apertura de una cuenta bancaria sin la correspondiente “autorización marital”.  Por no poder, las mujeres casadas no podían no solamente disponer de sus propios bienes sin la autorización del marido, sino que ni siquiera podían  disponer de sí mismas: cualquier cosa que quisieran hacer debía contar con la firma del marido. “

Actualmente se hacer necesario reforzar nuestras ideas de igualdad y de reconocimiento a que todas las personas independientemente de su sexo, raza, religión o ideología deben ser iguales ante la ley, ante los derechos que nos corresponden a todos y seguimos reivindicando lo que siempre hemos pedido los sindicalistas, a igual trabajo igual salario, porque solamente una sociedad que reconoce a sus componentes como iguales es una sociedad sana y una sociedad que vive en libertad.

Más información en

Gaceta Sindical

http://www.ccoo.es/cms/g/public/o/6/o210332.pdf

Revista Trabajadora de CCOO

http://www.ccoo.es/cms/g/public/o/9/o210604.pdf